martes, 13 de abril de 2010

2° estrofa de la negra ester

La Negra, muy cosquillosa,
no aguantaba la barreta;
güen chancho, bonitah tetah,
su carita como rosa,
como espiga de orgullosa.
Pero no le valió nada
porque estaba deshojada,
como la parra en otoño;
pero hay que bajarle el moño
a esta carta marcada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario